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Quadre The Witch de William Powell COOLTUR Turisme Cultural

La persecución del delito de brujería. Historia de la caza de brujas.

¿Cuando se empezó a perseguir el delito de brujería? ¿Por qué se empezó a perseguir este delito? ¿Quiénes eran los tribunales encargados de juzgar a los sospechosos del delito de brujería? ¿Cuando se terminó la persecución de brujas en Cataluña? ¡A continuación explicaremos cómo fueron los inicios de la persecución del delito de brujería!

De forma general, siempre se asocia la persecución del delito de brujería al tribunal de la Santa Inquisición. Pero, ¿fue realmente así? Para poder entender cómo fue la persecución del delito de brujería, primero tenemos que hacer un repaso de cómo se creó el tribunal de la Inquisición.

El Tribunal de la Santa Inquisición

Los orígenes del tribunal de la Santa Inquisición los encontramos durante el siglo XII, concretamente durante el año 1163. Este tribunal fue creado para la persecución de los casos de herejía. En sus inicios, pues, este tribunal se dedicó a perseguir el Catarismo y el Valdesismo, dos movimientos considerados heréticos.

En sus inicios, este tribunal no persiguió el delito de brujería. De hecho, no fue hasta en 1326 cuando el Papa Juan XXII, a través de la bula Super illius specula, que se empezó a perseguir el delito de brujería. De hecho, ese año se consideró la brujería como una herejía, liderada por el mismo diablo, que atentaba contra la iglesia católica.

Así pues, desde el siglo XIV nos podemos encontrar los primeros juicios contra el delito de brujería. Uno de los casos más antiguos de brujería en Cataluña se remonta al 1373. En ese año, Estruga Maigarda, una mujer del Mallol (en la Vall d’en Bas, La Garrotxa), fue acusada por el delito de brujería. Desgraciadamente, no sabemos cómo fue su proceso judicial, ni cómo acabó este proceso, ya que no se ha conservado la documentación.

Gravat de Tortura de Bruixes COOLTUR Turisme Cultural
Gravado de la tortura de una persona acusada de brujería

¿Por qué se empezó a perseguir el delito de brujería?

Como ya hemos dicho, el delito de brujería se empezó a perseguir en 1326, un delito considerado una herejía que atentaba contra la iglesia católica. Pero, ¿qué pasó entre el 1163, año de la creación del tribunal de la Santa Inquisición, un tribunal encargado de perseguir el delito de brujería y en 1326, año en que se empezó a perseguir la brujería?

La respuesta la podemos encontrar en el seno de las creencias de la iglesia católica. En la creación del tribunal de la Inquisición, la creencia más extendida en la iglesia católica era que el diablo existía, pero no tenía el poder suficiente para interactuar con el medio y las personas. Así pues, en aquella época se creía que todo lo que afectaba el día a día de las personas era obra de Dios. Si varias tormentas, pestes, …, afectaban a las personas, se debía a un castigo de Dios a las conductas de pecado de las personas.

Esta visión, por ello, fue cambiando. De hecho, durante el siglo XIII, una nueva corriente, dentro de la iglesia católica, defendía que el demonio tenía más poder de lo que se había creído hasta el momento. Esta nueva corriente defendía que el demonio podía actuar en la tierra, creando tormentas, pestes, …, y también podía tener relaciones carnales con las personas.

Este nuevo pensamiento fue ganando fuerza dentro de la iglesia católica, y culminó, en 1326, con la persecución del delito de brujería.

¿Quiénes eran los tribunales encargados de juzgar este delito?

Como ya hemos expuesto, el tribunal encargado de juzgar el delito de brujería, considerado una herejía, era el tribunal de la Santa Inquisición.

Pero no siempre fue el tribunal de la Inquisición que juzgó el delito de brujería. Debido a una crisis económica, política, social y religiosa, en Cataluña, durante el siglo XVII, se crearon un gran número de tribunales civiles que se autodenominaron capaces de juzgar el delito de brujería.

A principios del siglo XVII, en Cataluña se vivió la gran Caza de Brujas. En aquellos momentos se juntaron un gran número de circunstancias que propiciaron la creación de estos tribunales civiles.

Nos encontramos que en aquella época, el tribunal de la Santa Inquisición estaba ocupado luchando contra las dos grandes herejías que irrumpieron en Europa, el Luteranismo y el Calvinismo.

Además, en Cataluña, en aquellos momentos hubo una gran crisis económica y social que causó una gran tensión social entre la población. Para poder calmar esta tensión social, y así poder evitar posibles revueltas sociales, que habrían actuado contra quien estaba a los “ayuntamientos”, se decidió encontrar un chivo expiatorio. Este chivo expiatorio fue las personas consideradas brujas y brujos. Para poder actuar rápidamente, y debido a que el tribunal de la Santa Inquisición estaba ocupado, en diferentes municipios de Cataluña se crearon tribunales civiles para juzgar a las personas acusadas de brujería.

Gravat Alemany de 1555 COOLTUR Turisme Cultural
Gravado Alemán de 1555 donde se muestra la ejecución a la hoguera de personas acusadas de brujería

¿Cuando se terminó la persecución del delito de la brujería en Cataluña?

En Cataluña, el fin de la persecución del delito de brujería lo encontramos en 1622. Hay muchos factores que pueden explicar el fin de estos procesos judiciales.

Una de las causas del fin de la persecución del delito de brujería fue el factor económico. Todos estos procesos costaban grandes cantidades de dinero, unas cantidades que vaciaron las arcas municipales. De hecho, en muchos pueblos de Cataluña se crearon nuevos impuestos para pagar estos procesos judiciales. En otros municipios, se plantearon de expropiar las propiedades de las personas acusadas para poder pagar estos juicios.

Una de las otras causas del fin de estos procesos judiciales fue el mismo tribunal de la Santa Inquisición. Dentro del seno del tribunal de la Santa Inquisición, diferentes miembros se empezaron a preguntar sobre la veracidad de los delitos de brujería. Muchos creían que no se podían creer las confesiones hechas por las personas acusadas, ya que estas confesiones eran hechas bajo tortura. También se decía que muchos de los delitos de los que se acusaba a las brujas y brujos, como la creación de tormentas, o la muerte de animales, era obra de Dios, y no del demonio.

Otra causa, la podemos encontrar en la Monarquía Española. En este caso, los tribunales civiles que surgieron en Cataluña para juzgar el delito de brujería no tenían un control directo de la corona española. Esto era un problema para el poder del rey sobre los diferentes municipios catalanes.

En este sentido, en 1622 se decidió que el único tribunal capaz de juzgar el delito de brujería era la Real Audiencia de Barcelona. A través de esta decisión, todas aquellas causas abiertas que había en los diferentes municipios de Cataluña se tuvieron que enviar a la Real Audiencia de Barcelona. Una vez estas causas llegaban a este tribunal, estas personas eran absueltas, y las causas eran cerradas. Así pues, podemos afirmar que, en Cataluña, en 1622 se terminó la persecución judicial del delito de brujería.

Este fin no significa que la población dejó de creer en la existencia de Brujería. De hecho, durante los años posteriores al fin de los procesos judiciales, aun hubo muchas denuncias por el delito de brujería, pero estas denuncias no llegaban a tener ningún juicio. De hecho, aún hoy hay muchas personas que creen en la existencia de brujas y brujos.

Aunque en 1622 se terminó con la persecución judicial del delito de brujería, la última bruja ejecutada en Cataluña, como Bruja, fue en 1808. Ese año se juzgó la bruja Baquiol de Biosca, aunque entendemos que en este caso, el juicio fue popular.

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